Rechazar los retrocesos, movilizarnos para avanzar
En un autobús abarrotado, no es raro escuchar al conductor gritarles a los pasajeros: «¡Avancen hacia atrás! »
Esta expresión ilustra de manera cruda la situación de los derechos de las mujeres en el mundo: demasiados retrocesos que se disfrazan de avances. Desde los derechos sexuales y reproductivos hasta los feminicidios, pasando por el acoso en línea. Desde Afganistán hasta Estados Unidos. Los retrocesos están por todas partes y en varios frentes.
Ante estos retrocesos, el silencio no es una opción; equivaldría a capitular ante la injusticia. La respuesta debe ser firme, movilizadora y continua. El Año Internacional de las Agricultoras, que se celebra actualmente, se inscribe plenamente en esta respuesta.
Si bien casi el 90 % de los 570 millones de explotaciones agrícolas del mundo son de propiedad familiar —en las que hay mujeres, madres e hijas—, estas siguen siendo, con demasiada frecuencia, invisibles: invisibles en la toma de decisiones, invisibles en la gestión y, sobre todo, invisibles en el acceso a los ingresos.
El Año Internacional de las Agricultoras es una oportunidad para destacar los roles esenciales que desempeñan estas mujeres, desde la producción hasta la comercialización. Hasta el próximo diciembre, UPA Desarrollo Internacional contribuirá a dar a conocer el aporte decisivo de las agricultoras a la seguridad alimentaria, la nutrición y el desarrollo económico de sus comunidades.
Pero incluso después de 2026, seguiremos apoyando a estas agricultoras, tal como lo hemos hecho durante más de 30 años. Porque luchar por la equidad y la justicia para las mujeres es seguir avanzando.